-
Siempre debe portar collar con identificación. Es recomendable
que grabe en el mismo su Nº telefónico.
- Si sale con
él, llévelo con cadena. (El collar y la cadena nos permiten ejercer
cierto control)
- Averigüe
sobre chips para animales, ya son de uso común y podrá encontrarlo
en veterinarias y casas del ramo.
- Si tiene portón
de acceso a su domicilio, manténgalo siempre cerrado (evitará
que el animal se escape o que alguien se lo lleve)
- Saque a su
animal de vez en cuando, paséelo por las zonas aledañas a
su domicilio (vuelta a la manzana, plaza, etc.) para que conozca
como volver, en caso de que se pierda estando solo.
La mayoría
de los animales se escapan en épocas de celo, generalmente vuelven
a los pocos días. Si su animal se extravío:
- Búsquelo
inmediatamente por las zonas a las que habitúa ir.
- Pregunte
a los niños cercanos, ellos siempre le prestan atención a los animales
o inclusive lo pueden haber alojado.
-
Busque un lugar donde haya un animal en época de celo,
es común que los animales ronden la casa de su "novio/a". Si conoce
un vecino que tenga uno, pregunte allí, es muy posible que lo encuentre.
- Denuncie
su perdida en RecompensasYA.com, siempre con foto, e inmediatamente
imprima el anuncio y péguelo en lugares donde lo vea mucha gente
(el almacén, peluquería, etc.)
- Si cree que
su perro fue robado, haga la denuncia en la seccional de policía.
- Trate de ofrecer
recompensas atractivas para el ladrón o para el nuevo dueño.
- No
deje de buscarlo en plazas, parques, etc.
Si
encontró un animal perdido:
- Primero que
nada, actúe con cuidado, ya que el animal podría morderlo o lastimarlo,
con la consecuencia de transmisión de enfermedades.
- Luego de acercarse
lentamente y de forma amigable, fíjese si lleva collar con la correspondiente
identificación.
- Palpe cuidadosamente
si el animal tiene algún tipo de quebradura, lastimadura o enfermedad.
- Si el animal
puede caminar, guíelo hasta su domicilio y manténgalo lejos
de sus niños u otras personas, ya que al entrar en un lugar desconocido,
pueden tornarse violentos.
- Si no puede
valerse por si mismo, busque una manta o delantal para levantarlo.
- Adminístrele
agua y comida, eso lo calmara y le dará cierta confianza.
-
Busque en RecompensasYA.com, si esta declarado como perdido,
de ser así, avísenos. En caso contrario denuncie el hallazgo brindando
la mayor cantidad de datos.
-
Busque en la vía publica y comercios, si hay algún anuncio sobre
el animal que encontró.
-
Procure cuidarlo mientras se busca al dueño, ya que en la calle podría
morir de hambre o ser atropellado por un vehículo.
Todavía
hay gente que no sabe que nuestros animales tienen derechos; enumeremos
algunos:
- Todos
los animales nacen iguales ante la Vida y tienen los mismos derechos
a la existencia.
-
Todo animal tiene derecho al respeto.
- Ningún
animal será sometido a malos tratos ni actos de crueldad.
- Todo
animal de trabajo tiene derecho a una limitación razonable del tiempo
e intensidad del trabajo, a una alimentación reparadora y
al reposo.
- Si
un animal debe ser sacrificado, será sin que ello resulte
para él, motivo de ansiedad o dolor.
- Un
animal muerto debe ser tratado con respeto.
-
Los derechos del animal deben ser defendidos por la ley como
lo son los derechos del hombre.
Antes
amigo, ahora vagabundo
"Cuando
usted abandona un animal porque ya "no le sirve", sus hijos aprenden la
lección. Quizás hagan lo mismo con usted cuando sea un anciano. Piénselo."
Perseguidos
por el hambre y las autoridades; ignorantes de la manera de ganarse la
vida en la calle tras haber pasado una existencia de almohadones, caricias
de niños y dos comidas, cientos de animales vagan por las calles de nuestras
ciudades tras haber cumplido el efímero papel de 'juguete para los niños'
durante alguna temporada. Cuando llegan las vacaciones, se plantea una
pregunta con respecto nuestros animales de compañía: ¿qué podemos hacer
con ellos sin no hay posibilidad de llevarlos con nosotros allá donde
vamos?.
Algunas
personas adoptan la solución de dejarlos con algún familiar en el que
confíen y sepan que va a cuidar bien de ellos. De este modo, se marchan
tranquilos sabiendo que, cuando vuelvan, su amigo estará en perfecto estado.
Otra solución es llevarlos a un albergue de animales. En estos casos,
se recomienda comprobar que posee todas las instalaciones adecuadas para
que nuestro animal de compañía esté lo más cómodo posible, que cuente
con veterinario, por si acaso se pone enfermo, etc. Además, se recomienda
también pedir los papeles necesarios para acreditar que nuestro animal
está ahí, y, si hay pago por adelantado, exigir un recibo. Pero, lamentablemente,
hay muchos otros que escogen una solución bien diferente: abandonarlos.
Aquellos que lo hacen no se esconden. Abandonan a sus animales tanto en
un descampado como en el medio de la ciudad o, incluso, arrojándolo desde
una furgoneta en marcha, como se ha dado el caso. Mayo, junio, julio y
agosto son los meses en los que más abandonos se producen, como demuestran
las estadísticas de los centros de recogida de animales. En los últimos
años, el número de abandonos ha ido creciendo progresivamente.
El
microchip
El
microchip ha frenado parcialmente el abandono, aunque hay algunos dueños
que intentan quitárselo para evitar ser identificados. Esto es una salvajada
porque el microchip se encuentra bajo la piel del animal. Cuando gracias
a él, se identifica al dueño, se sigue un procedimiento que comienza al
intentar localizar al dueño ese día. Si no se ha conseguido, se vuelve
a intentar. Ese día se hace la carta correspondiente con el acuse de recibo
para que la persona se de por aludida. Si pasados 19 días desde que recibe
la carta no se presenta a retirar al animal, ya se abre un expediente
sancionador que se manda a la Consejería de Agricultura de la Comunidad
de Madrid que es la que se encarga de llevar este proceso sancionador.
Oficialmente, según marca la Ley de Protección de Animales de la CAM,
abandonar un animal está penado con multas que van desde 250.000 pesetas
hasta los 2.500.000.
Sacrificios
Una
de las tareas más duras de los responsables de los centros de acogida
es tener que sacrificar animales, bien sea porque estén muy enfermos o
bien por exceso de cupo. Nadie está obligado a tener un animal de compañía.
Es una decisión propia, y, aquellos que así lo deseen, han de ser conscientes
de que un animal no es un juguete. Hay que aceptar su responsabilidad
y hay que tener presentes todas las consecuencias que conlleva, entre
ellas, por ejemplo, las vacaciones de verano.
Las
cifras
La
población española de animales de compañía se estima en 4.300.000 entre
perros y gatos, aunque no existe un censo oficial. De ellos sólo 800.000
están identificados con un microchip. Según un reciente informe elaborado
por Los Verdes de la Comunidad de Madrid, un 10% del total (unos 430.000)
es abandonado cada año y un 8% (344.000), se pierde y después es encontrado.
El número de fallecimientos anuales es de 580.000 sin contar los que mueren
en las camadas indeseadas pocos días después de su nacimiento. A estos
datos hay que añadir que en las clínicas y en las perreras son sacrificados
legalmente alrededor de 130.000, y otros 110.000 más perecen atropellados,
enfermos o desnutridos. Mención aparte merecen los perros de las razas
de caza que son ahorcados sin piedad o atados a un árbol sin agua ni alimentos.
Diez
consejos antes de comprar un perro
Antes
de comprar una mascota, que le hará compañía aproximadamente durante 12
años, debe tener en cuenta las siguientes 10 recomendaciones:
Primero:
Analice sus posibilidades económicas, no sólo para comprar el perro, sino
también para mantenerlo. Segundo: Tenga en cuenta las dimensiones
de su vivienda. Dependiendo de ella deberá ser la raza de perro que escoja.
Por ejemplo, no espere que un Pastor Alemán viva cómodo en un pequeño
estudio.
Tercero: ¿Cuánto dinero
gana mensualmente? Haga cuentas e investigue cuánto puede gastar en su
perro, para determinar si cuenta con el presupuesto necesario.
Cuarto: ¿Sus ocupaciones
diarias, le dejan algo de tiempo para dedicárselo a su perro? Recuerde
que algunas razas requieren más tiempo que otras para hacer el ejercicio
necesario para su constitución. Además, ningún perro es feliz estando
solo día y noche.
Quinto: Compruebe que
ni usted ni ningún miembro de su familia sean alérgicos al perro que va
a llevar a casa. Aunque una mascota es una experiencia inigualable, no
debe convertirse en un problema de salud.
Sexto: Recuerde que su
mascota canina no siempre gozará de la misma excelente salud con la que
ha llegado a casa, por lo que será necesario un chequeo del veterinario
al menos dos veces al año.
Séptimo: No reciba un
cachorro con menos de dos meses de edad, pues antes de este tiempo, necesitará
del alimento de su madre y de los anticuerpos que ella le proporciona
para compensar su aún débil sistema inmunitario. Octavo: Pregunte
por las vacunas que le han sido aplicadas al cachorro al momento de la
entrega y encárguese de hacerle aplicar aquellas que le hacen falta. El
veterinario le asesorará.
Noveno: Acuda a un criador
serio y responsable, pues es la única persona capaz de responderle por
la buena ascendencia del cachorro y por su estado general.
Décimo: Recuerde que
no lleva a casa un muñeco de peluche, sino un ser vivo que requiere de
su cuidado minuciosamente para que logre convertirse en un adulto sano
y equilibrado. Tenga en cuenta que el tiempo y su nueva mascota compensarán
con creces todos sus esfuerzos.
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